

periferia existe en la medida en la que subsiste la noción de un centro al que es posible diluir por medio de la construcción de redes horizontales de colaboración capaces de evidenciar la caducidad operativa de la verticalidad.


La necesidad de ordenar un lenguaje gráfico a partir de grafismos urbanos, da pie a una serie de piezas que describen el proceso de acumulación - como los graffitis - sufren al ser superpuestos unos sobre otros, idea que surge como principio creador de la obra, recolectando placas de acrílico que fueron rayadas, para imprimirlas sobre un mismo papel.
Rescatar las heridas de las cuales son objeto las superficies que encontramos cotidianamente marcadas, con la posibilidad que nos ofrece el grabado, de reproducir y sobre imprimir estos grafismos, asumir entonces el gusto por la cicatriz.